En el alto rendimiento hay un problema silencioso:

La recuperación quedó atrás respecto al entrenamiento.

Entrenamos más, entrenamos mejor, medimos más…

Y cuando eso pasa, aparecen señales claras:

  • Piernas pesadas
  • Sueño de mala calidad
  • Irritabilidad
  • Fatiga acumulada
  • Bajadas de rendiemiento
  • Lesiones
  • Sobrecarga
  • Inflamación crónica

R3 nace para responder a esa realidad.

Lo que empezó como un protocolo personal de recuperación se convierte en un producto simple, con materias primas seleccionadas, dosis inteligentes y un formato fácil:

Una fórmula clínica adaptada al deporte.

Un sistema de recuperación moderno.

Porque hoy el límite ya no es solo muscular: es sistémico.